Sofía aceptó el reto y, durante aquella semana, descubrió que hacer el bien la hacía sentir viva. Ayudó a una familia necesitada, donó ropa a un refugio de animales y escuchó a un amigo que estaba pasando por un mal momento.

Sofía se detuvo a pensar en aquellas palabras. ¿Qué había en su interior? ¿Era solo una cáscara vacía o había algo más?

Sofía sonrió y dijo: